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martes, 29 de agosto de 2017

Actividades en Galicia de The Royal Green Jackets, que nos envía su presidente, Manuel Santiago Arenas

















IMPORTANCIA DE LA MEDIACIÓN EN EDUCACIÓN. (IMPORTANCE OF THE MEDIATION IN EDUCATION)


                                                                             María Teresa Ozáez Aguilar



1.   Resumen

Uno de los enormes desafíos de nuestra sociedad es preparar a las nuevas generaciones para la resolución de conflictos de una manera tolerante y flexible, teniendo como base el respeto y el diálogo. Por ese motivo, desde las instituciones educativas es necesario desarrollar instrumentos y técnicas eficientes destinadas a los distintos agentes educativos para prevenir, gestionar y solucionar los conflictos y de esta forma lograr mejorar la calidad educativa. A través de la utilización de la estrategia de mediación pretendemos alcanzar un ambiente escolar acogedor, en el cual no se den situaciones violentas, sino que se utilice la negociación colaborativa para llegar a acuerdos conjuntos.

Palabra clave: Mediación, convivencia, resolución de conflictos, diálogo, educación.
Abstract
One of the great challenges of our society is to prepare new generations for resolving conflicts of a tolerant and flexible manner, based on respect and dialogue. For that reason, from educational institutions it is necessary to develop efficient tools and techniques aimed at different educational agents to solve and prevent conflicts and thus achieve better educational quality. Through the use of mediation strategy are to achieve a welcoming school environment, in which non-violent situations happen but collaborative negotiation is used to reach joint agreements.

Keywords: Mediation, coexistence, dialog, conflict resolution, intervention, education.


2.  Introducción

En la actualidad, nos encontramos en un mundo sumergido en grandes cambios y en muchas ocasiones, falto de aptitudes necesarias para resolver y afrontar los conflictos de manera pacífica.
La importancia de la mediación escolar se ha ido incrementando debido a las confrontaciones presentes entre los alumnos/as, los cuales no conocen o no saben aplicar instrumentos y técnicas imprescindibles para una adecuada gestión de las mismas. Estas discrepancias procedentes de la heterogeneidad de caracteres, aspiraciones y capacidades pueden originar diversas situaciones desemejantes. Los vínculos interpersonales y la competencia social y ciudadana son  aspectos básicos que deben saber manejar y controlar los alumnos/as.
Este método de resolución pacífica de conflictos genera un inmenso poder en el ámbito educativo ya que la mediación

abre los ojos a una realidad compleja; a entender que las cosas  no son  nítidas ni iguales para todos; a pensar que se pueden cambiar las percepciones sin dejar de ser uno mismo y rehacer las expectativas iniciales e individuales por expectativas conjuntas; a ver que para la comprensión ajena se necesita la autocomprensión y el autoconocimiento; a saber que el conflicto es propio de todos y, por tanto, tiene aspectos positivos y negativos; a creer que las cosas pueden mejorar con la colaboración y a  confiar en que  ésta tenga un potencial de  cambio social.  (Munné y Mac-Cragh, 2006, p.98)

Debido a que los problemas y conflictos son algo habitual en una sociedad como la nuestra, encontramos necesario impulsar la estrategia de mediación escolar como resolución de conflictos, destacando la oportunidad que ofrece de que todas las partes incluidas en la tarea educativa puedan hablar y expresarse, utilizando el diálogo y el pensamiento crítico (Torrego, 2006).


En un Centro Escolar debemos considerar que coexisten sujetos de diferentes generaciones y personalidades; esto propicia la aparición de conflictos, que perjudican los procesos de enseñanza-aprendizaje, de no saber manejarlos de forma apropiada. Por este motivo, es muy importante promover habilidades sociales como la empatía, la escucha activa y la asertividad para prevenir que dichos malentendidos y problemas lleguen a estallar (Porcel, 2010).
La utilización de las habilidades sociales y comunicativas en el ámbito educativo nos facilitará entender y conocer de mejor manera a los demás, defendiendo el respeto y la equidad de oportunidades para todos los componentes de la Comunidad Educativa. Por lo tanto, es fundamental hablar de mediación a nivel escolar, haciendo intervenir a todas las personas que forman parte de la Comunidad Educativa (profesores, alumnos/as y padres) para conseguir una cultura de mediación. Cuando los conflictos se resuelven haciendo uso de habilidades y capacidades positivas, todos los individuos involucrados forman parte de esta cultura. La cultura de mediación supone poseer y trabajar un conjunto de aptitudes y competencias que nos facilitará resolver los conflictos existentes de manera pacífica. Asimismo, cada sujeto comprometido en la cultura de mediación es una importante figura que transcenderá esta ideología en cualquier entorno donde se encuentre.

Por todo lo comentado hasta el momento, estimamos de gran importancia desarrollar y poner en marcha  propuestas que fomenten la mediación como instrumento para la resolución de conflictos en los Centros Educativos, destacando la formación específica del profesorado y los alumnos/as en el tema, e impulsando la participación activa de las familias y la colaboración con las instituciones, con el fin de conseguir un buen clima escolar y, de este modo, una educación de calidad.

3.  La mediación

3.1. Recorrido histórico de la mediación

La mediación es empleada en diversas áreas y sectores, como pueden ser el social, jurídico, familiar, educacional. De tal manera, la mediación en la gestión de los conflictos siempre ha estado presente, como es el caso de las otras técnicas, como la negociación, el  arbitraje, la conciliación y el juicio.

Es necesario recordar que existen diferentes formas de resolver los problemas y conflictos y que no todas las personas lo hacen de la misma manera. La mediación es una estrategia a la que en los últimos años se le ha dado gran importancia, debido a los resultados positivos y beneficios que genera. A continuación, vamos a realizar un breve recorrido por la mediación escolar, destacando los aspectos más importantes.

La mediación escolar tiene sus orígenes sobre los años 60 en Estados Unidos a causa de las corrientes comunitarias de cultura de paz y justicia y del aprendizaje cooperativo. A partir de los años 70 se comenzaron a desarrollar y a poner en marchar los primeros programas de mediación en Estados Unidos, Canadá e Inglaterra (Pérez, 2003).

En los Centros Educativos españoles, la estrategia de mediación se instauró alrededor de los años 90, y fue integrada mediante dos planes de intervención: los proyectos de mediación escolar y la mediación social intercultural.

Concretamente, la mediación escolar que se inició en España comenzó por
experiencias aisladas llevadas a cabo, o bien por profesorado pionero con conocimientos de otras lenguas o de experiencias educativas en otros países, o bien por grupos ya iniciados en otro tipo de conflictos no escolares, como es el caso del Centro de Resolución de Conflictos Gernika Gogoratuz. (Viana, 2014, p.6)

Basándonos en Viana (2014), las primeras comunidades autónomas en desarrollar y llevar a cabo proyectos basados en la mediación escolar en España fueron:

·        País Vasco. Instituto de Formación Profesional Baturrialde de Gernika (1994-1995). Fue una práctica muy beneficiosa. Destaca que la mediación presenta multitud de oportunidades para su divulgación y extensión. Sin embargo,  menciona como restricción para que pueda expandirse el recelo de los docentes y los miembros del equipo directivo.

·        Madrid. “Programa piloto”, del cual surge el recurso de Mediación de Conflictos en Instituciones Educativas. Manual para la formación de mediadores, coordinado por Juan Carlos Torrego (1998). Supuso una novedad respecto a experiencias precedentes, ya que concibió los problemas de convivencia y su afrontamiento como una cuestión que afecta a toda la comunidad educativa.

·        Cataluña. Propulsado por el Departament d’Educació e impulsado por Pere Led en centros de Secundaria públicos (2001). Es a partir del año 2009 cuando a la mediación se le otorga un carácter obligatorio en todos los Centros Educativos de Cataluña. En consecuencia, esta Comunidad Autónoma ejerce como líder en España en defensa de la mediación escolar.

Desde este momento, los programas de mediación comienzan a difundirse en una gran cantidad de Centros Escolares españoles.

Gracias a este análisis histórico de la mediación escolar, concluimos que los planes y proyectos de mediación escolar son un procedimiento de resolución que ha sido integrado e impulsado hace relativamente pocos años en los centros de España, pero que la cifra de los mismos no para de crecer debido a las numeras ventajas que tienen.

La mediación se ha instaurado de esta manera, ya que la necesidad de gestionar la vida social en la escuela redunda en el deseo de que las relaciones interpersonales, tanto inter-grupo como intra-grupo que allí se establecen, sean de calidad. Este objetivo escolar en realidad busca cumplir una doble función. Por un lado, que se den las condiciones necesarias para que el alumnado aprenda y se desarrolle en relación con los objetivos y contenidos curriculares y, por otro, que la forma en la que se gestionen las relaciones sea en sí un estímulo de aprendizaje para el alumnado. Estas intenciones formativas son las que se han concretado en las expresiones «educación para la convivencia» o «construcción de la convivencia». (Ortega y del Rey, 2006, p. 2)


3.2. La mediación escolar

En España, se han generado multitud de modificaciones en relación con la población del siglo XXI; por ejemplo, la evolución que ha experimentado el modelo de familia (familia nuclear, familia monoparental, familia adoptiva, familia con padres separados, familia sin hijos, familia homoparental, familia extensa) o la elevada tasa de inmigración.
Estas y otras circunstancias reflejan grandes discrepancias personales y sociales, mostrando las desigualdades en relación con los intereses, los caracteres, la etnia, el nivel socioeconómico, etc. de las personas. Esto provoca que en muchos momentos se generen conflictos, desacuerdos y problemas, los cuales pueden ser trasladados al ámbito educativo y desembocar en violencia, agresividad, acoso escolar, bullying, etc.
La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, decreta como requisito que el profesorado prepare a los alumnos/as en todas las etapas educativas en prevención de conflictos y resolución pacífica de los mismos. De igual modo, la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, busca conseguir la formación en la prevención de la violencia de género en el ámbito educativo.
Seguidamente, vamos a profundizar en el término de mediación escolar, ya que existen tantas definiciones y formas de explicarla como autores han ahondado en este tema. Entre ellos destacamos:
-  Según Funes (2000), la mediación escolar está basada en negociar en colaboración, contando con un tercer participante, el mediador, como figura clave que ayuda a encontrar una solución al conflicto, impulsando el diálogo y la comunicación. La persona que actúa como mediador no resuelve el problema existente, sino que colabora para encontrar la mejor decisión. Así pues, la mediación tiene como propósitos la prevención de la violencia entre los alumnos/as, dar técnicas para resolver los conflictos y mejorar el clima escolar.
Este autor apunta que podemos encontrar mediación entre pares y mediación con participación adulta. Es más beneficiosa la resolución entre iguales, ya que de esta forma se consigue fomentar las competencias y habilidades necesarias que facilitarán a los alumnos/as mejorar las relaciones interpersonales y hacer frente a las situaciones que les puedan surgir a lo largo de toda su vida (Funes, 2000).
-         Para Vinyamata (2003) la mediación es un
proceso de comunicación entre las partes en conflicto con la ayuda de un mediador imparcial, que procurará que las personas implicadas en una disputa puedan llegar por ellos mismos a establecer un acuerdo que permita recomponer las buenas relaciones y dar por acabado o al menos, mitigado el conflicto que actúe preventivamente o de cara a mejorar las relaciones con los demás. (Vinyamata, 2003, p.17)
- Como bien hemos examinado precedentemente, para San Martín (2003), la mediación es un procedimiento resolutivo que radica en manejar y resolver los conflictos pacíficamente para tener una buena convivencia educativa. Las partes implicadas en el proceso de mediación han de mostrar empatía y tolerancia a la hora de manifestar sus necesidades, ser honestos y consecuentes con el problema existente y utilizarlo como fuente de aprendizaje y crecimiento. En todas las situaciones en las que se hace uso de la mediación se tiene como fin que los participantes involucrados en la disputa sean vencedores, por lo que es fundamental tener en cuenta las opiniones e intereses de ambas partes para poder llegar a un acuerdo y resolver el conflicto positivamente.
- Munné y McCragh (2006) definen mediación escolar como un
proceso de diálogo que se realiza entre las partes implicadas, con la presencia de una tercera persona imparcial que no debe incluir en la resolución del conflicto, pero que facilita el entendimiento entre las partes. El poder recae en el diálogo. No obstante, y atendiendo la situación, este diálogo no podría tener lugar sin algún facilitador de la comunicación. (Munné y MacGragh, 20006, p. 17)
La mediación es un procedimiento muy demandado y practicado en los Centros Escolares, debido a que es una estrategia innovadora y que no solamente tiene en cuenta resolver el conflicto, sino que, tomando como base el conflicto, se trabajan aptitudes como la escucha activa, la colaboración, la empatía, entre otras muchas, y ayuda a los involucrados a gestionar y a solucionar el conflicto. La mediación se emplea en los Centros Educativos como táctica para intervenir y perfeccionar las habilidades comunicativas y alcanzar una convivencia pacífica. Existen diversos instrumentos para realizar una correcta mediación, entre los que encontramos, por ejemplo, la escucha activa y ponerse en el lugar del otro. A través de la mediación se procura alcanzar un ambiente escolar acogedor, en el cual no se den situaciones violentas, sino que se utilice la negociación colaborativa para llegar a acuerdos conjuntos. La mediación produce en los sujetos implicados aprendizaje en cada uno, con los demás y con la situación” (Narejo y Salazar, 2002).
Con el apoyo del mediador, las partes involucradas en el conflicto impulsan la creación de una cultura participativa. El mediador facilita un entorno formal para dialogar, donde las estructuras cooperativas, el respeto y el entendimiento entre los sujetos hace más fácil llegar a un convenio pacíficamente. 
En definitiva, al trabajar e impulsar la educación para la paz y la ciudadanía se ayuda a resolver los conflictos positivamente. Se consigue triunfar y conseguir resultados exitosos cuando los sujetos involucrados logran llegar a un acuerdo consensuado, en el cual todos quedan satisfechos.

3.3. Tipos de mediación escolar
San Martin (2003) apunta que, según el aspecto que se tenga en cuenta encontramos los siguientes tipos de mediación escolar:
·         Si consideramos el origen de la mediación, encontramos mediación espontánea o institucionalizada. El primer tipo de mediación tiene lugar cuando los protagonistas del conflicto solicitan colaboración y refuerzo de modo voluntario a una tercera parte, o también puede ser que dicha tercer parte se ofrezca de manera natural para cooperar en la resolución del problema. El segundo tipo de mediación, la institucionalizada, necesita el establecimiento de un grupo o equipo formal que se implica para intervenir en los inconvenientes y malentendidos, no sólo por demanda de los protagonistas, sino que además puede ser de manera libre por parte del equipo.
·         Si consideramos la proveniencia de la tercera parte implicada en el conflicto, existe mediación externa o mediación interna. Para la primera alternativa se solicita ayuda a una tercera parte ajena al Centro Educativo, especialista en mediación. En cambio, para llevar a cabo la mediación interna se requiere la preparación de todos los miembros de la Comunidad Educativa en estrategias de mediación mediante programas o proyectos en los que se trabaje tanto con el profesorado como con el alumnado y las familias, con el fin de que aprendan a manejar los conflictos y disputas de forma pacífica.
·         Si consideramos a las personas involucradas en el procedimiento de la mediación, puede llevarse a cabo tanto por adultos como por los propios alumnos/as. Cuando es desempeñada por adultos, éstos deben pertenecer a la Comunidad Educativa del Centro Escolar o en un caso extremo solicitar colaboración de un experto ajeno al Centro. Entre las opciones encontramos profesorado-familia, docente-docente, profesorado-personal no docente, o profesorado-dirección. El segundo tipo se realiza por alumnos que cuentan con técnicas e instrumentos para intervenir. Este alumno es llamado mediador.

3.4. Características de la mediación escolar
De acuerdo con San Martín (2003), la mediación escolar presenta las siguientes características:
- Un procedimiento basado en la responsabilización. Cada persona implicada tiene que comprometerse con sus acciones o comportamiento. Multitud de alumnos/as no llegan a darse cuenta y ni toman conciencia de la trascendencia de sus acciones y, en muchas ocasiones, minimizan su importancia. La mediación hace posible que comprendan las repercusiones que pueden tener ciertas conductas y actitudes.
- Una concienciación de qué acciones y conductas afectan a cada persona involucrada en el conflicto y qué efectos sufren las demás personas. La técnica de mediación compone una tarea de reflexión y razonamiento, ya que es necesario dar respuesta a muchos interrogantes y dudas sobre cada uno y sobre los demás. Igualmente, permite dejar a un lado la culpa.
- Un proceso de escucha, perseverancia y respeto que ayuda a exponer las desconfianzas, recelos, ofensas, prejuicios, etc. De este modo, es posible moderar, paliar y solventar muchos de los daños causados.
- Un lugar donde se puede compartir las informaciones y los requisitos que se han de respetar y llevar a cabo con el fin de gestionar de forma correcta el conflicto existente y solucionarlo.
- Una situación de compensación debido a que la mediación facilita y ofrece la posibilidad de arreglar las heridas causadas, tanto físicas como psicológicas.
- Un ambiente en el cual se consolida el diálogo, ya que todas las personas implicadas deben tener empeño y determinación para entenderse entre ellas. Es fundamental que todas las partes tengan en cuenta otros puntos de vista.
- Un espacio para la meditación y argumentación, puesto que se les ofrece a los protagonistas del conflicto la posibilidad de determinar y solventar el problema de un modo positivo y pacífico, favoreciendo la comunicación y la escucha activa con el objetivo de conseguir una mejora de la convivencia.


3.5. Principios de la Mediación Escolar

Tomando como referencia la Fundación Pública Andaluza “Centro para la Mediación y Arbitraje de Andalucía (MEDIARA)”, destacamos los siguientes principios:

·         Voluntariedad. Las personas involucradas en el conflicto deben tomar la decisión, de forma voluntaria, sobre si comenzar o no el procedimiento de mediación, y tienen que permitir y ceder durante el procedimiento de mediación.

·         Confidencialidad. La intervención llevada a cabo en los diferentes conflictos que surjan deberá ser de naturaleza privada, y no se expondrán ni difundirán los pactos y convenios logrados.

·         Imparcialidad. Es esencial que el sujeto que actúe como mediador sea imparcial ante los protagonistas del conflicto, y que tenga en cuenta las opiniones e intereses de cada uno con el fin de poder llegar a un acuerdo razonable y objetivo para ambas partes.

·         Intervención personal. Se trata de un método según el cual todas las partes que forman parte del conflicto deben presenciar la mediación, al lado del mediador, con el principal objetivo de conseguir un acuerdo satisfactorio para ambas partes.

3.6. Fases de la mediación escolar

Para abordar un conflicto consideramos imprescindible tener en cuenta las fases expuestas por Boqué (2005); éstas son:

1.       Captar y localizar un conflicto: Para comenzar es obligatorio conocer cuáles son los sujetos involucrados y por qué ha surgido el conflicto. En esta primera parte de la mediación, es necesario dialogar de manera sincera, honesta y comprensible con las partes perjudicadas para aclararles y detallarles en qué se basa la mediación, dado que ésta tiene como principal requisito que ha de ser voluntaria. De igual modo, en esta fase es primordial decir si en el conflicto existente se puede hacer uso de la mediación o, en cambio, se debe sancionar. La persona que ejerce como mediador es la responsable de tomar la decisión. En caso de que se pueda sancionar, es el tutor/-a o jefe/-a de estudios el que se hace cargo del conflicto y de su resolución. Debemos señalar que no todos los conflictos que se producen en un Centro Educativo puede ser tratados a través de la mediación.

2.      Comenzar la mediación: En esta fase se acondiciona y adapta el lugar donde se va a llevar a cabo la mediación. Por ejemplo, si es posible resulta muy beneficioso utilizar una mesa redonda para realizar la mediación, debido a que todos los participantes sienten que tienen la misma relevancia. En la misma línea, también resulta muy productivo que todas las sillas utilizadas sean homogéneas, con el fin de evitar que exista jerarquización. El principal objetivo de esta fase es conseguir un clima de confianza y seguridad; por este motivo es aconsejable ponerse en el lugar y entender a ambas partes implicadas en el conflicto. Por último, se exponen las reglas que deben seguirse durante el proceso de mediación, ya que si éstas no son aceptadas la mediación no se puede realizar. 

3.      Compartir las diferentes perspectivas del conflicto: En esta etapa, los mediadores examinan el origen del conflicto, prestando atención a las informaciones y opiniones de los protagonistas y en ningún caso dando la razón a ninguno de los sujetos. Es imprescindible que el mediador plantee cuestiones abiertas para dar pie al diálogo y que, por supuesto, tenga capacidad de escucha activa y empatía, para que desde otro punto de vista clasifique la clase de conflicto existente.

4.      Seleccionar las necesidades de todos los participantes: A continuación, el mediador profundiza en el origen de la disputa y problema que existe entre los protagonistas. Esta fase es la oportunidad para entender y trabajar el conflicto desde otras perspectivas. El papel del mediador se caracteriza por conseguir que los sujetos involucrados logren empatizar los unos con los otros. En este momento de la mediación, se determinan y especifican los elementos más importantes del conflicto. 

5.      Generar alternativas tomando como punto de partida el conflicto: Aparece la ocasión de exponer los distintos pensamientos y opiniones que se han manifestado y expuesto en las anteriores fases de la mediación. El siguiente paso consiste en elegir la propuesta que sea más satisfactoria para las dos partes y así poder resolver el conflicto de forma pacífica, a través del diálogo. Es en esta etapa donde se pretender promover la colaboración, y que las personas implicadas trabajen conjunta e integradamente para llegar a un acuerdo específico.

6.      Negociar: En esta fase se formaliza la propuesta pactada y se asegura que sea beneficiosa para las dos partes; para ello se elabora una “hoja de ruta” donde se verbaliza el convenio al que se ha llegado. Los protagonistas del conflicto han de estar de acuerdo totalmente con las decisiones finales. Es en este momento cuando se establece una fecha precisa para analizar la situación en la que se halla el conflicto y, si es necesario, poder realizar las modificaciones oportunas.

7.       Concluir la mediación: Para finalizar, es muy recomendable que tras pasar un tiempo moderado los sujetos afectados por el conflicto y el mediador vuelvan a reunirse con el objetivo de evaluar el estado del conflicto. En esta reunión se insiste en todo aquello que ha tenido tanto un resultado positivo como negativo y, si se requiere, se proponen otras acciones. La mediación termina con una reflexión final recalcando los aspectos efectivos de la misma.

Como bien hemos explicado y detallado, el proceso de mediación está sistematizado, lo que facilita la transformación del conflicto como oportunidad de aprendizaje y permite alcanzar una cultura de convivencia.

3.7. Ventajas de la mediación escolar
La mediación escolar ofrece multitud de ventajas que afectan a todos los miembros de la Comunidad Educativa y que permiten mejorar en gran medida la convivencia.
Como bien argumenta San Martín (2003) en su libro La mediación escolar. Un camino para la gestión del conflicto escolar la utilización de la mediación en el ámbito educativo presenta las siguientes ventajas:
- Fomentar las relaciones positivas entre los miembros de la Comunidad Educativa.
- Fortalecer la comprensión y la confianza en la escuela.
- Ser base y modelo de negociaciones futuras.
- Promover la integración entre los miembros de la Comunidad Educativa.
- Mermar los conflictos violentos en la escuela.
- Mejorar el clima escolar.
- Favorecer una mejor formación integral del alumno.
- Gestionar los conflictos de una manera más económica.
(San Martín, 2003, pp.120-122)

3.8. Características del mediador

Es imprescindible la formación de mediadores en los Centros Educativos para poder solucionar los conflictos a través de la mediación. Según el Instituto Andaluz de Mediación, las personas encargadas de mediar en las disputas y conflictos deben poseer las siguientes características:

1.      Ser parte del proceso de mediación; para ello han de contar con información anticipada sobre los protagonistas del conflicto y el por qué del mismo. Tener una buena preparación y predisposición facilita resolver el conflicto de forma positiva.

2.     Recordar siempre el principio de voluntariedad, ya que para que se lleve a cabo la mediación escolar es necesario que los sujetos implicados en el conflicto tomen la decisión de forma voluntaria sobre si comenzar o no el procedimiento de mediación.

3.     Estar informado de la regulación y normativa interna del Centro Escolar con el fin de identificar y diferenciar qué conflictos se pueden resolver haciendo uso de la mediación y cuáles no. Estos últimos requieren ser sancionados.

4.    Actuar con desenvoltura e interés para que las disputas y problemas del Centro Educativo no se agraven.

5.     Respetar el principio de confidencialidad, es decir, no desvelar la identidad de los sujetos afectados en el conflicto con el fin de no extender la disputa.

6.    Conseguir un lugar adecuado para llevar a cabo el proceso de mediación; ha de ser un espacio neutro en el cual las partes involucradas se sientan cómodas y seguras.

7.     Estar al tanto de las reglas de mediación escolar y hacer que se respeten a lo largo de todo el procedimiento.
8.    Disponer de habilidades comunicativas y sociales con el propósito de facilitar que las partes afectadas lleguen a un acuerdo satisfactorio para ambas.

9.    Ser neutro durante todo el proceso de mediación y actuar como pilar de conexión entre los sujetos enfrentados, intentando acercar posturas. Para ello es imprescindible que sea capaz de ponerse en el lugar de cada uno y entender su punto de vista.

10.  Ejercer su función de mediador con cualquier persona de la Comunidad Educativa (padres, profesores y alumnos/as), ya que pueden surgir problemas entre diferentes miembros y se deben resolver de manera pacífica.


3.9. Principales habilidades para la mediación

Soriano, González y Zapata (2012) consideran que las principales para llevar a cabo un adecuado proceso de mediación son:

1.      Escucha activa

“La escucha activa consiste en esforzarse por comprender, lo más matizadamente posible, lo que las personas están expresando, y que esto sea evidente para ellas”  (Soriano et al., 2012, p. 182). Existen diferentes maneras de llevar a cabo esta escucha activa; éstos son:

a. Mostrar interés

Soriano et al. (2012) afirman que mostrar interés hace referencia a que “las intervenciones realizadas por la persona que escucha estén encaminadas a establecer una relación de cordialidad” (Soriano et al., 2012, p. 182).

b. Clarificar

Clarificar se refiere  a “las intervenciones realizadas por la persona que escucha y que permite precisar qué se dijo o sucedió, cómo ocurrió (hechos, datos, etc.) y también, ayudar a ver otros puntos de vista” (Soriano et al., 2012, p. 183).

c. Parafrasear

Parafrasear se basa en “repetir en palabras propias las principales ideas o pensamientos expresados por la persona que habla” (Soriano et al., 2012, p. 183).

d. Reflejar

Reflejar se fundamenta “en indagar sobre el o los sentimientos que han afectado a la persona que estamos escuchando (Soriano et al., 2012, p. 183).

e. Resumir

Resumir se caracteriza por “agrupar, ordenar y sintetizar la información que da el que habla tanto en relación a sentimientos como a hechos” (Soriano et al., 2012, p. 183).

2.     Asertividad

No podemos dejar a un lado la habilidad de aceptar los propios derechos de uno mismo y de los demás, siendo capaces de respetarlos y defenderlos sin perjudicar a la otra parte.  La asertividad se alcanza cuando se utiliza un estilo comunicativo positivo, es decir, transmitir nuestras opiniones y pensamientos sin hacer uso de un vocabulario agresivo, negativo y  dañino.

3.     Empatía

No debemos perder de vista, nunca, la capacidad de ponernos en el lugar de los otros, especialmente si deseamos comprender sus puntos de vista y opiniones. Las claves para su desarrollo son:

-       Ser conscientes de que existe el otro, con diferentes emociones, situaciones y contextos.
-         Comprender al otro, 0 al menos intentarlo, sin juzgar ni valorar.
-         Conectar con su visión de la situación.


4.    Anticipación: 

Debemos ser capaces de prever o al menos contemplar posibles reacciones (especialmente, las adversas), por parte de las demás personas; si nos adelantamos a ellas, podremos controlar la situación y presentar alternativas u opciones «in situ».


3.10. La Mediación como aprendizaje ante el conflicto


La mediación, como técnica para resolver los problemas sin utilizar la agresividad o la violencia, permite a todos los componentes de la Comunidad Educativa la prevención y gestión de los conflictos de un modo autónomo y tranquilo y, además, manejar dichos problemas haciendo uso de estructuras cooperativas y habilidades comunicativas y sociales. Los sujetos afectados por el conflicto deben negociar y llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes, con la colaboración del mediador, y fomentando el diálogo y  la comunicación positiva. Se tiene que tener presente que los conflictos enfocados de forma correcta se convierten en situaciones de aprendizaje (Moore, 1995).

Johnson y Johnson (1999) justifican los motivos por los que los conflictos disponen de utilidad e importancia y por qué la técnica de la mediación utilizada adecuadamente facilita la transformación del conflicto en ocasión de aprendizaje y permite mejorar el clima escolar y la convivencia. Estas razones son:

-         Fomentan la motivación y el interés por resolver las discrepancias existentes, poniéndose en el lugar de los demás e intentando comprender los diversos puntos de vista y opiniones.

-         Posibilitan clarificar y fortalecer los valores y cualidades de cada uno. Los conflictos solucionados a través de la mediación facilitan la construcción de la personalidad.

-         Destapan la obligación de cambiar. Los conflictos sacan a la luz y propician comprender los modelos de comportamiento disfuncionales.

-         Contribuyen a conocer a la otra persona y entender su postura y pensamiento. Los conflictos ayudan a abrir la mente y a empatizar con los demás.

-         Refuerzan y consolidan los vínculos interpersonales incrementando la confianza de los protagonistas en la gestión de sus problemas. Cada conflicto resuelto utilizando la mediación supone una victoria sobre la agresividad y la violencia.

-         Expulsan sentimientos y sensaciones que si se contienen pueden ocasionar angustia y malestar.

-         Alejan los temores y rencores existentes en una relación y favorecen la experimentación de emociones positivas. Los conflictos contribuyen de forma significativa a solucionar las incertidumbres y angustias que se tienen con las demás personas.

-         Ayudan a esclarecer las necesidades, valores y opiniones de uno mismo. Mediante la resolución de los conflictos de manera pacífica se fomenta la aceptación de los objetivos y propósitos de la otra persona.

-         Incorporan satisfacción, distracción y complacencia. Los conflictos generan inesperados acercamientos y la creación de nuevas relaciones.

Moore (1995) expresa que los diferentes propósitos de desarrollar capacidades y estrategias de anticipación y gestión de conflictos son imprescindibles para facilitar a los Centros Educativos modificar su propia cultura, cooperando para que introduzcan el diálogo, comunicación y entendimiento como técnicas fundamentales y principales.


3.11. Beneficios de los Programas de Mediación
Para Pérez (2003), la realización de programas de mediación en los Centros Educativos genera una gran cantidad de beneficios; entre ellos destacamos:
*      A nivel educativo:
- Facilita la consecución de un buen ambiente educativo. Establece en el Centro Escolar un clima tranquilo y pacífico.
- Refuerza la habilidad para gestionar y solventar los problemas a través del diálogo y la comunicación, dejando a un lado la violencia y agresividad.
- Reduce la cifra de disputas y comportamientos violentos, incorrectos e inadecuados, por lo que también desciende el tiempo destinado a solucionarlos.
- Se adquieren una gran cantidad de capacidades y habilidades con el fin de establecer y consolidar una cultura de convivencia basada en el entendimiento y la democracia, y de promover la utilización de técnicas basadas en el diálogo para la gestión de los conflictos.
- Se produce una disminución de castigos y expulsiones.

*      A nivel social:
- Colabora en el desarrollo y fomento de aptitudes como el respeto, la tolerancia, la empatía y el diálogo.
- Impulsa la adquisición de capacidades colaborativas para hacer frente a los conflictos, ya que los sujetos implicados deben escoger  seleccionar soluciones beneficiosas para ambas partes.
- Ayuda a mejorar competencias de negociación y acuerdo, haciendo uso de habilidades comunicativas como la escucha activa y respetar los turnos de palabra.
- Contribuye a identificar y considerar las opiniones, emociones, afectos, obligaciones y valores de uno mismo y de los demás.
- Promueve el autocontrol, debido a la necesidad de buscar opciones y respuestas autónomas y pactadas.
- Facilita las relaciones con los demás, lo que conlleva una mejora de la convivencia.

4. Bibliografía
Boqué, M.C. (2005). Tiempo de Mediación. Barcelona: CEAC. Fundación pública Andaluza Mediaria “Centro para la Mediación y el Arbitraje de Andalucía” (2009).  Principios de la mediación. Recuperado de 

Funes, S. (2000). Resolución de conflictos en la escuela: una herramienta para la cultura para de paz y la convivencia. Contextos educativos, 3, 91-106. Instituto Andaluz de Mediación (2014). Características del mediador escolar. Recuperado de http://institutoandaluzdemediacion.es/caracteristicas-del-mediador-escolar/
Johnson, D.W. y Johnson, R.T. (1999). Los alumnos como pacificadores: cómo enseñar a los estudiantes a resolver conflictos. En Brandoni F. Mediación escolar: propuestas, reflexiones y experiencias (pp. 95-121). Buenos Aires: Paidós.
Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. Boletín Oficial del Estado, 313, de 29 de diciembre de 2004.
Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. Boletín Oficial del Estado, 106, de 4 de mayo de 2006.
Moore, C.W. (1995). El proceso de mediación: métodos prácticos para la resolución de conflictos. Barcelona: Granica.
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